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Flora y Fauna silvestre
La priorización global de la flora y fauna de la Subcuenca del Cotahuasi es resultado
de su ubicación dentro del Hotspot de los Andes Meridionales Occidentales
identificado a nivel mundial por Conservation International (CI). El hotspot está
relacionado a la Ecoregión que incluye el Desierto de Sechura/Atacama, considerado
como vulnerable, excepcional para la biorregión y de prioridad moderada a nivel
regional, y; a las Ecorregiones Puna de los Andes Centrales/Complejo Alto Andino y
Puna Húmeda de los Andes Centrales/Puna Árida, consideradas como vulnerables,
excepcionales biorregionalmente y de la más alta prioridad en cuanto a la
conservación a nivel regional (Dinerstein: 1995, Olson: 1995 y Brack: 2001).
El estado de los estudios nacionales sobre la biodiversidad respaldan la importancia
nacional y global y de la Subcuenca del Cotahuasi y sirvieron para que en el informe
“Diversidad Biológica del Perú” (FANPE: 1996) se sustente su priorización como un
Área Natural Protegida y se considera como tal en la Estrategia Nacional respectiva.
La subcuenca mantiene las condiciones favorables para el desarrollo de las funciones
básicas de supervivencia de la flora y fauna.
La flora y la fauna de la subcuenca son los recursos que justifican se le declare como
Área Natural Protegida, por esa razón en la Agenda 21 de La Unión, para lograr una
gestión local de los recursos naturales, se priorizó la realización de los respectivos
inventarios con la participación de la población y el soporte técnico y científico de
AEDES, que para este efecto contrató y recibió el apoyo de investigadores en los
diferentes aspectos estudiados.
Los inventarios realizados por AEDES, desde 1996, permiten registros de la
biodiversidad, en particular de especies de flora y fauna, que están posibilitando
información que permitirán elaborar los diversos instrumentos para gestionar el Área
Natural Protegida, a la vez que están sirviendo para sensibilizar a la población y
autoridades locales, regionales y nacionales para que participen activamente.
De esta forma, el levantamiento de información se realizó con propuestas
metodológicas etnológicas, realizando acciones de sensibilización y concientización
para una gestión sostenible de estos recursos, involucrando a integrantes de las
familias desde las organizaciones locales y de los centros educativos. Esta modalidad
de operación no sólo viene generando conciencia para la protección de los recursos
sino que se está constituyendo en un elemento fundamental para la promoción de
bionegocios.
a) Flora silvestre
Desde 1996, AEDES realiza el inventario de flora de la Subcuenca de Cotahuasi
tomando como antecedente la información de Weberbauer (1945) y otros realizados
en la subcuenca. Los inventarios muestran una variedad de asociaciones vegetales
muy singulares con grandes extensiones y continuidad. Algunas de éstas son
representativas de asociaciones con rangos muy restringidos de distribución para los
Andes Meridionales Occidentales, que se conservaron gracias al predominio cultural
andino de la población y de las dificultades de acceso a gran parte de la provincia.
Los avances de los inventarios de la biodiversidad realizados en la subcuenca, han
procesado información de alrededor del 40% de la flora local. Son 480 especies de
plantas fanerógamas (Apéndice Nº 01); el uso más frecuente es el medicinal, se han
reportado a 160 especies con ese uso, lo que significa un 33% de las especies
inventariadas (Cuadros Nº 07 y 08), en esa lista se incluyen al “arrayán” (Luma
chequen), la “muña” (Minthostachys mollis), el “qerqo” (Carica agusti), el “huanarpo”
(Jatropha macrantha) y el “qurutmi” (Heliotropium arborescens).
Algunas especies de flora tienen una distribución limitada a la subcuenca (Abutilon
arequipense) mientras 39 especies son endémicas a los Andes Peruanos y/o están
protegidas, como la “puya” (Puya raimondii), la “queñua” (Polylepis incana), el “cedro”
de altura (Cedrela lillyi) y el “algarrobo” (Prosopis pallida). La UICN considera a tres
especies como amenazadas o en peligro y la CITES considera así a 21 especies
El inventario reporta nuevos registros de especies para el Sur del Perú, que han
ampliando sus distribuciones, como es el caso de: Nototriche sp.; Polylepis incana y
Senecio sp
La población local brinda a las plantas diferentes usos, además del medicinal,
destacan el forrajero, combustible, para construcciones, cercos vivos, actos rituales,
artesanía y veterinario.
A pesar de que la cultura local reconoce la importancia de la gestión sostenible de la
flora existente se tiene un conjunto de especies en peligro de extinción; en la que
debemos diferenciar dos casos: Especies en peligro de extinción en la subcuenca y en
peligro de extinción en el país; en el primer caso están aquellas especies que
disminuyen, generalmente, por una sobre explotación e inadecuado sistema de
recolección, por población local o recolectores que llegan a la provincia
exprofesamente con tal fin; este es el caso de la “raqtania” krameria lappacea y el
“pinko pinko” Ephedra americana, y; en el segundo caso están las especies cuyo
peligro de extinción tiene un carácter nacional, como son: “algarrobo”, “queñua”,
“lloque”, “cedro”, “puya de Raymondy”, especies que deben ser protegidas por el
Estado y la población dentro de un Área Natural Protegida, en este caso algunas tiene
una abundancia relativa.
Según los primeros informes los distritos con mayor cantidad de especies reportadas
son los de Toro y Huaynacotas, estos resultados parciales según la hipótesis que
orientan los inventarios serán modificados cuando se tenga concluido el trabajo de
campo.
Se ha observado que la importancia del número de plantas medicinales nativas
aumenta con la altitud, y que el conocimiento sobre el uso, formas de empleo y dosis
disminuye según la edad de los pobladores consultados. En algunos casos los
jóvenes desconocen el nombre común de las plantas.
Este aspecto es aprovechado por recolectores que realizan actividades
temporalmente la provincia, para recolectar empleando formas destructivas de
extracción y mal manejo de las plantas de mayor valor medicinal y comercial.
Otro aspecto que destaca, en los avances iniciales del inventario, es la importancia de
las pequeñas áreas de bosques y sus implicancias para las acciones de conservación
y protección de la biodiversidad, por su significado para la fauna y entomofauna.
b) Fauna silvestre
En la Subcuenca del Cotahuasi la fauna silvestre constituye otro de los aspectos
importantes por lo que se justifica se le declare área natural protegida. Desde 1996,
AEDES viene realizando el inventario.
Los primeros resultados del inventario faunístico de la Subcuenca, (AEDES, 1997 y
2001), han reportado un total de 211 especies de vertebrados, 158 aves, 33
mamíferos, 7 anfibios, 8 reptiles y 5 peces.
Los reportes iniciales brindan información que justifica la priorización que realiza el
Plan Director como un Área Natural Protegida. Se han reportado 19 especies
protegidas a nivel nacional (D.S. N° 034-2004-AG), 19 especies clasificadas como
amenazadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y
34 que están incluidas como tales en la lista de CITES, dos especies nuevas para la
ciencia (una rana y una serpiente) que son endémicas de la Subcuenca del Cotahuasi
Este inventario permitió reportar nuevos registros para el Sur del Perú de especies
que han ampliando sus respectivas distribuciones verticales y horizontales, entre éstas
se encuentran aves paseriformes (Grallaria andicola; Leptasthenura pileata; Anairetes
alpinus; Poospiza caesar; Asthenes humilis; Asthenes sp.; Asthenes wyatti; Myiarchus
tuberculifer) y el murciélago frugívoro (Sturnira erythromos).
Se han registrado, de acuerdo al Decreto Supremo Nº 034-2004-AG que aprueba la
categorización de especies amenazadas de fauna silvestre y prohibición de su caza,
captura y tenencia, transporte o exportación con fines comerciales, las siguientes
especies En Peligro Critico (CR): Platalina genovensium “murciélago longirostro
peruano; especies En Peligro (EN): Lama guanicoe “guanaco”, Oreailurus jacobita
“gato andino”, Agriornis andicola “arriero coliblanca”, Anairetes alpinus “torito
pechicenizo”, Vultur Gryphus “ condor andino”, Lontra felina “nutria marina”; especies
Vulnerables (VU) tales como: Amorphochilus schnablii “murciélago”, Hippocamelus
antisensis “taruca”, Xenospingus concolor “fringilo apizarrado”, Bothrops pictus
“jergón de costa”; así como, especies Casi Amenazadas (NT), tales como Puma
concolor “puma”, Vicugna vicugna “vicuña”, Falco peregrinus “halcón peregrino”,
Fulica gigantea “gallareta gigante”, Phoenicopterus chilensis “parihuana”, Podiceps
occipitalis “zambullidor blanquillo”, Tinamotis pentlandii “francolina” y bufo spinulosus
“sapo”.
Una especie de mamífero (Thylamis elegans) y una especie de ave (Xenospingus
concolor) no se encuentran en otra unidad de conservación en el país, aunque
abundan en la Subcuenca del Cotahuasi.
Las particulares características de la subcuenca, como un pequeño espacio en el que
se dan cambios significativos en forma vertical, se presentan características que
favorecen a que las especies de fauna con comportamientos migrantes, como las
aves, tengan una gran variación de abundancia relativa y que expresen reportes
superiores a los que se les atribuye en los estudios de otras partes de los Andes.
Esta particularidad es relevante en los pequeños bosques con distribuciones
relictuales.
Entre las diversas zonas estudiadas destaca la diversidad de Huaynacotas, lo cual es
coherente con otros factores medioambientales como la presencia de humedales y
lagunas, en proporciones mayores a los demás distritos.
Igualmente, en las zonas de mayor altura las variaciones de comunidades de fauna
son mayores, se incrementan los valores de los índices de diversidad, aspectos que
son compatibles con las variaciones de los habitats y microhabitats, sin embargo su
vulnerabilidad es significativamente mayor.
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